martes, 22 de noviembre de 2016

NO SEAIS TIBIOS

Cuando leí por primera vez esta frase bíblica me quedé impactada:

¡Ojalá fueras frío o caliente! Así, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.

¿Qué significa? Sencillamente significa: decántate. Elige y sé coherente con ello. ¿De qué sirve ser espiritual si lo ocultamos? Si te dejas manipular por las modas, ¿dónde basas tu firmeza? ¿En qué haces pie? ¿Cómo vas a ser alguien espiritual si te dejas llevar por las opiniones ajenas? Todos somos influenciables, todos tenemos miedo al rechazo y necesidad de amor, pero cuanto más avanzamos en el camino espiritual más radicales somos. Sí, he puesto "radicales", que significa "drásticos, contundentes". ¿Eres ateo? Muy bien. Sigue siendo ateo, pero ¿para qué lees esto? ¿Eres agnóstico? ¿Seguro?... Y tú que presumes de creer, de tener fe y de practicar tu religión o tu filosofía, ¿te crees un ejemplo para otros? Si tienes ese ego no sabes nada de espiritualidad. 

martes, 15 de noviembre de 2016

LA BELLEZA ESTÁ EN EL INTERIOR

Cada vez que recibo mensajes de los Guías o hago una lectura privada recibo claramente el Amor que nos tiene el Creador. Si quien nos ha creado piensa que todos somos geniales y maravillosos, ¿por qué tú no piensas lo mismo de ti?
La práctica es la mejor escuela, por eso necesitamos una vida (o miles de vidas) para recordar lo hermosos que somos en esencia. Puede que, de tanto escucharlo o leerlo empieces a verlo como una posibilidad, pero, ¿puedes aplicárselo a otros? Aunque tú estés aprendiendo a apreciarte, ¿por qué no aplicas para los demás el mismo principio? Si tú eres de la Fuente y eres maravilloso en tu esencia, los demás también lo son, ¿o no? 

martes, 1 de noviembre de 2016

TÚ TIENES LA CLAVE

Conocí el mundo de la terapia alrededor de los dieciocho años. He tenido suerte con los terapeutas y sistemas que he conocido, pues, en general, han sido bastante honrados. Han cometido sus errores y no siempre me han podido o sabido ayudar, pero al menos no he encontrado nadie a quien denunciar por motivos indecorosos o por un comportamiento poco ético. Sólo puedo pensar en algunos bastante inexpertos en su campo, nada que no se solucione con experiencia, al igual que en cualquier otra profesión. Sin embargo, más de veinte años después me reafirmo en algo que siempre intuí: los demás pueden ayudarnos pero la clave la tenemos nosotros.